Cómo memorizar vocabulario en inglés sin olvidarlo: 7 técnicas con evidencia

Cómo memorizar vocabulario en inglés sin olvidarlo: 7 técnicas con evidencia

El domingo aprendes una lista de palabras nuevas. El lunes recuerdas la mitad. El miércoles, cuando las necesitas en una conversación, no aparece ninguna. Si te pasa, no es mala memoria: es la forma normal en que funciona la memoria cuando practicamos de cierta manera.

La buena noticia es que la psicología cognitiva lleva más de un siglo estudiando cómo recordamos, y hay técnicas con evidencia sólida. En esta guía te explicamos por qué olvidas el vocabulario y siete formas de memorizar vocabulario en inglés para que se quede contigo y, sobre todo, para que te salga al hablar.

Por qué se te olvidan las palabras

A finales del siglo XIX, Hermann Ebbinghaus se puso a memorizar listas de sílabas sin sentido y a medir cuánto recordaba con el paso del tiempo. Encontró lo que hoy se conoce como la curva del olvido: olvidamos mucho en las primeras horas y días, y después el olvido se vuelve más lento (Ebbinghaus, 1885/1913). También notó que cada vez que volvía a aprender el mismo material, le costaba menos.

Ahí está la clave. Leer una lista muchas veces el mismo día da la sensación de que ya te la sabes, pero esa sensación engaña. Lo que de verdad fortalece la memoria es cómo y cuándo repasas.

Qué significa «saber» una palabra

Saber una palabra es más que conocer su traducción. El investigador Paul Nation (2013) propone tres dimensiones:

  • La forma: cómo suena, cómo se escribe y qué partes tiene.
  • El significado: qué quiere decir y con qué ideas se asocia.
  • El uso: con qué palabras suele ir, en qué situaciones se usa y qué gramática la acompaña.

Además, no es lo mismo reconocer una palabra cuando la lees que recordarla cuando la necesitas para hablar. El conocimiento receptivo suele llegar antes que el productivo (Nation, 2013). Por eso entiendes palabras que nunca te salen en una conversación.

7 técnicas para memorizar vocabulario en inglés

1. Recupera en vez de releer

Ponerte a prueba es una de las formas más efectivas de aprender. Roediger y Karpicke (2006) encontraron que quienes respondían una prueba sobre un texto lo recordaban mejor una semana después que quienes lo volvían a estudiar. Con vocabulario, el efecto es todavía más claro: en un estudio con pares de palabras en suajili e inglés, practicar la recuperación produjo un recuerdo mucho mayor a la semana que volver a estudiar las mismas palabras (Karpicke y Roediger, 2008).

Cómo aplicarlo: mira la palabra en español, di en voz alta la palabra en inglés y solo después revisa si acertaste. Tarjetas de papel, una libreta con una columna tapada o una app sirven por igual.

2. Espacia los repasos

Repasar la misma palabra varias veces en días distintos funciona mejor que repasarla muchas veces en una sola sesión. Una revisión de cientos de experimentos con tareas de memoria verbal confirmó esa ventaja de la práctica distribuida (Cepeda et al., 2006).

Cómo aplicarlo: repasa una palabra nueva al día siguiente, luego a los pocos días y luego a la semana. Lo importante es que haya días de por medio y que en cada repaso tengas que recordar, no solo mirar.

3. Dila en voz alta

Las palabras que dices en voz alta se recuerdan mejor que las que lees en silencio. Se conoce como efecto de producción (MacLeod et al., 2010). En inglés hay un beneficio extra: practicas la pronunciación al mismo tiempo, y la próxima vez que necesites la palabra, tu boca ya sabrá cómo decirla. Si quieres llevarlo a textos completos, lee nuestra guía para leer en voz alta en inglés.

4. Aprende la palabra con su compañía

Las palabras viajan en grupo. En inglés se dice make a decision, take a break, pay attention y ask a question, y no «make a question», como nos sale al traducir del español. Aprender estas combinaciones, llamadas colocaciones, te da frases listas para usar (Nation, 2013).

Cómo aplicarlo: en lugar de anotar decision = decisión, anota make a decision y una frase tuya: «I need to make a decision about my new job.»

5. Encuéntrala muchas veces, en contexto

Una palabra no se aprende de una vez. Webb (2007) encontró que, entre más veces se encuentra una palabra en distintos textos, más aspectos de ella se aprenden: su forma, su significado, su uso. Incluso después de diez encuentros, el conocimiento todavía no era completo.

Cómo aplicarlo: lee y escucha material a tu nivel sobre temas que te interesen. Cada vez que te encuentras con una palabra que estás aprendiendo, la memoria se refuerza.

6. Úsala para algo que te importe

Laufer y Hulstijn (2001) propusieron que recordamos mejor las palabras cuando una tarea nos exige más compromiso: necesitamos la palabra, tenemos que buscarla y tenemos que decidir cómo usarla. Escribir o decir una frase sobre tu propia vida exige más que copiar una definición.

Cómo aplicarlo: después de aprender cinco palabras, cuenta en voz alta algo que te pasó esta semana usando al menos tres de ellas.

7. Elige bien qué palabras aprender

No todas las palabras valen lo mismo. Las palabras más frecuentes del inglés aparecen en casi cualquier conversación, y las de tu trabajo aparecen en las tuyas. Empieza por esas (Nation, 2013). Una lista corta de palabras que vas a usar rinde más que una lista larga de palabras que no vas a necesitar.

Un plan de 10 minutos al día

  1. 3 minutos de recuperación: repasa las palabras de días anteriores. Mira el español y di el inglés en voz alta.
  2. 4 minutos de palabras nuevas: elige cinco palabras con su colocación y una frase de ejemplo. Escucha cómo se pronuncian y repítelas.
  3. 3 minutos de uso: graba un mensaje corto, o cuéntale a alguien algo de tu día, usando tres de las palabras nuevas.

Una vez por semana, repasa todas las palabras de la semana y separa las que todavía te cuestan para seguir practicándolas. Para que esos minutos se vuelvan costumbre, revisa cómo crear el hábito de practicar inglés.

Por eso cada unidad de Lynx empieza con vocabulario y termina contigo hablando

Cuando diseñamos las unidades de los cursos de Lynx, quisimos que el vocabulario siguiera el recorrido que describe la investigación: conocer la palabra, decirla, verla en uso y usarla tú. Por eso cada unidad sigue este orden:

  1. Vocabulario: conoces las palabras de la unidad.
  2. Lectura en voz alta: las lees dentro de un texto y Lynx A.I. te corrige palabra por palabra.
  3. Mini lección: ves cómo se usan.
  4. Reto oral: las usas para responder con tu propia voz.

Además, en los juegos practicas vocabulario y verbos en partidas cortas, y la misión diaria te propone unos cinco minutos de práctica para que el repaso sea frecuente. Si quieres profundizar, lee nuestro análisis de estrategias de aprendizaje de vocabulario en inglés. También puedes ver los cursos o empezar con un diagnóstico de voz gratis en Lynx A.I.

Lo que esto no promete

Ninguna técnica hace que recuerdes todo para siempre. Olvidar es parte del proceso, y cada persona tiene su ritmo. Lo que sí hace la diferencia es repasar con regularidad, recuperar en lugar de releer y usar las palabras en situaciones reales. Una app puede organizar esa práctica, pero la práctica sigue siendo tuya.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas palabras nuevas debo aprender al día?

Depende del tiempo que tengas para repasarlas. Para la mayoría de personas, entre cinco y diez palabras útiles al día, bien repasadas, rinden más que listas largas que se olvidan.

¿Sirven las listas de vocabulario?

Sirven como punto de partida, sobre todo si practicas la recuperación y luego usas las palabras en frases propias. El problema es quedarse solo en leerlas.

¿Es mejor traducir o aprender con imágenes y contexto?

Las dos cosas ayudan. La traducción es una forma rápida de conectar una palabra nueva con su significado (Nation, 2013). Después, el contexto y el uso completan lo que la traducción no dice.

¿Cuántas veces tengo que ver una palabra para aprenderla?

No hay un número mágico. En el estudio de Webb (2007), el conocimiento seguía creciendo con cada encuentro, y aun con diez no era completo. Lo práctico es encontrarla varias veces y en días distintos.

¿Por qué entiendo una palabra pero no me sale al hablar?

Porque reconocer y recordar son procesos distintos. Para que una palabra te salga al hablar, practica recordarla desde el español y decirla en voz alta, en frases completas.

Referencias

Cepeda, N. J., Pashler, H., Vul, E., Wixted, J. T., & Rohrer, D. (2006). Distributed practice in verbal recall tasks: A review and quantitative synthesis. Psychological Bulletin, 132(3), 354–380.

Ebbinghaus, H. (1913). Memory: A contribution to experimental psychology (H. A. Ruger y C. E. Bussenius, Trads.). Teachers College, Columbia University. (Obra original publicada en 1885)

Karpicke, J. D., & Roediger, H. L., III. (2008). The critical importance of retrieval for learning. Science, 319(5865), 966–968.

Laufer, B., & Hulstijn, J. (2001). Incidental vocabulary acquisition in a second language: The construct of task-induced involvement. Applied Linguistics, 22(1), 1–26.

MacLeod, C. M., Gopie, N., Hourihan, K. L., Neary, K. R., & Ozubko, J. D. (2010). The production effect: Delineation of a phenomenon. Journal of Experimental Psychology: Learning, Memory, and Cognition, 36(3), 671–685.

Nation, I. S. P. (2013). Learning vocabulary in another language (2.ª ed.). Cambridge University Press.

Roediger, H. L., III, & Karpicke, J. D. (2006). Test-enhanced learning: Taking memory tests improves long-term retention. Psychological Science, 17(3), 249–255.

Webb, S. (2007). The effects of repetition on vocabulary knowledge. Applied Linguistics, 28(1), 46–65.